Deadpool 2: Más y mejor que la primera.

Deadpool 2: Más y mejor que la primera.

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viernes, 18 mayo 2018
Cine

Tan solo tres semanas después de que ‘Avengers: Infinity War’ llegase a la pantalla grande en el espectáculo de superhéroes más épico y emotivo hasta la fecha, Ryan Reynolds y 20th Century Fox nos presentan la secuela del superhéroe más escandaloso, irreverente, polémico y meta del mundo.

Deadpool.

La primera entrega llegó a nosotros en Febrero del 2016. Su calificación para mayores de dieciocho, su violencia, y sobre todo el incomparable carisma y humor lleno de meta-referencias de Reynolds hizo que la película fuera un éxito inmediato entre fans del género. Consagrándose como la película con el mejor debut en el mes de Febrero de la historia (récord que sostuvo hasta hace tan sólo unos meses cuando ‘Black Panther’ la destronó) y amasando la nada despreciable suma de $783 millones de dólares, Deadpool se volvió la primera gran amenaza al reinado de Marvel en cuanto a franquicias de superhéroes, pues ni X-Men (también de 20th Century Fox) ni los superhéroes de DC lograron generar una respuesta tan ampliamente positiva y entusiasmada como la que el asesino de las chimichangas causó tanto en la crítica como en la audiencia.

Una secuela era inevitable, y Ryan Reynolds (productor ejecutivo, guionista, protagonista y alma de esta franquicia) se encargó de realizarla como toda buena secuela debiera ser: más ambiciosa, más espectacular, más atrevida, más graciosa, con más acción, más referencias a la cultura popular y, básicamente, tomándose de lo mejor de la primera cinta y llevándolo a nuevos extremos para satisfacción de la audiencia.

La historia se centra en Wade Wilson (Ryan Reynolds), nuestro antihéroe favorito, buscando su lugar en un mundo donde la palabra “familia” ya no tiene un significado para él. Sin hogar y sólo con cocaína y balas para darle sentido a su vida, su camino se cruza con el de Russell Collins (Julian Denninson), un mutante adolescente con problemas de ira que llama la atención de las autoridades y de los X-Men al intentar escapar de un orfanato y de El Director (Eddie Marsan), el hombre que lo maneja.

Deadpool y Russell no parecen llevarse bien, pero la indiferencia y desapego emocional que el héroe de spandex rojo siente por el niño cambia cuando el súper soldado del futuro, Cable (Josh Brolin), aparece con intenciones de asesinar a Russell.

Con la ayuda de viejos amigos como Colossus (Stephan Kapicic), Negasonic Teenage Warhead (Brianna Hildebrand), Dupinder (Karan Soni) y Weasel (T.J. Miller), Deadpool deberá no sólo impedir que Cable cumpla su misión y mate al niño, sino que en el proceso deberá comprender que, quizás, este extraño grupo de mutantes no sea la familia que siempre imaginó, pero sí la que necesita.

La historia carece de complejidad y algunas decisiones pueden advertirse mucho antes de que sucedan, pero aún así se las arregla para tomar algunos giros inesperados que no sólo harán estallar en carcajadas a los espectadores en general, sino que se toma el tiempo de preparar sorpresas y referencias que los fans del género sabrán reconocer, apreciar, y de las que hablarán durante días tras ver la película.

E incluso si la historia no es la más compleja, el verdadero atractivo de la película no se centra en el argumento sino en las risas que nos trae. Ryan Reynolds es un reconocido fan de los cómics y de Deadpool en particular, y aquello resulta evidente en el perfecto entendimiento que tiene acerca del tipo de humor que ha caracterizado a Deadpool desde los noventa. La película no se toma a sí misma en serio, se ríe no sólo de sus propias decisiones, sino que realiza una parodia a todo el género de películas de superhéroes, deleitándonos con un humor tan burdo como ingenioso que garantiza una maravillosa experiencia en la sala.

Es importante mencionar que incluso entre tanto espectáculo y comedia, la película reconoce la necesidad de tomarse algunos momentos para ponerse seria y generar una mayor respuesta emocional. Algunos momentos resultan sorprendentemente emotivos, lo cual no hace sino que la siguiente broma inesperada sea mucho más efectiva.

Párrafo aparte para Josh Brolin, que viene de cautivar al público con su rol de Thanos en Infinity War, que en unas semanas estará nuevamente a la caza de otra niña en Sicario 2, y que nos trae a un Cable amenazador, peligroso, eficiente, y con una historia que generará no sólo simpatía con la audiencia, sino con otros personajes dentro de la película. Este es, sin dudas, la temporada de Brolin.

En definitiva, Deadpool 2 es una muy entretenida, bizarra y no-apta-para-menores película de superhéroes que toma todos los elementos que funcionaron en la primera entrega, los amplifica, y nos los presenta en una cinta que supera a su antecesora y que dejará a los fans del Mercenario Bocazas satisfechos y con mucho de qué hablar con su círculo de amigos. Grandiosas escenas de acción, personajes secundarios increíbles, cameos absolutamente inesperados y extraordinarios, y una secuencia de escenas post-créditos (así es, quédense en sus asientos) que bien podrían ser de las más graciosas y disfrutables de todos los tiempos.

Su estreno en el mercado estadounidense está estimado en la impresionante suma de $150 millones de dólares, acabando con la hegemonía de Infinity War, que domina la taquilla desde su histórico estreno y que actualmente ha recaudado más de $1.686 millones de dólares en todo el mundo.

No se queden afuera, vayan a verla, y disfruten de este personaje sin igual.

Julian Torres

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